Gracias por confiar en nosotros con algo que sucede una sola vez.
Lo que hacemos, en el fondo, es un acto de atención.
Una forma de honrar aquello que existe solo por un instante
y luego desaparece.
Con los años, estas imágenes cambiarán…
No por lo que muestran, sino por lo que despiertan.
Se llenarán de nuevos significados,
nuevas emociones,
nuevos silencios.
Si en algún momento sienten el deseo de compartir
unas palabras sobre cómo se vivió esta experiencia,
esas palabras también se vuelven parte del rastro.
No como una reseña,
sino como una reflexión —
algo que quizá ayude a otros a entender
lo que significa ser acompañados
con cuidado y presencia.
Gracias por la apertura, la confianza
y por permitirnos ser testigos
de algo que nunca volverá a suceder de la misma manera.